" Nunca imaginé que la Lengua de Señas que utilizo todos los días con mi familia también uniría a mi equipo de trabajo. Hoy, mis compañeros están interesados en aprenderla y juntos estamos demostrando que la comunicación va mucho más allá de las palabras." – Luis, Inspector de Calidad Pintura, planta Aguascalientes A1.
Originario de Lagos de Moreno, Jalisco, Luis siempre sintió una gran pasión por los automóviles y soñaba con desarrollarse profesionalmente en una industria relacionada con ellos. Sin embargo, las oportunidades que encontraba no siempre respondían a sus expectativas. Al concluir el bachillerato, decidió postularse para formar parte de Nissan Mexicana. Aunque sabía que el camino implicaría desafíos, encontró mucho más que una oportunidad laboral: descubrió un entorno donde el talento se valora por encima de las diferencias y donde la inclusión se construye a través de acciones cotidianas.
Luis se integró a la compañía como parte de la primera generación de colaboradores con discapacidad auditiva en las operaciones de producción de la planta Nissan Aguascalientes A1, hace más de una década.
Hoy, forma parte del área de Calidad en Planta Pintura, donde desde su rol como inspector de calidad participa en la liberación de vehículos para asegurar el cumplimiento de los estándares de manufactura. Gracias a su precisión, atención al detalle y compromiso, contribuye a que cada proceso y cada unidad fabricada reflejen la excelencia que distingue a Nissan, llegando con la máxima calidad a miles de clientes alrededor del mundo.
Pero su impacto va más allá de la línea de producción. Luis enseña la Lengua de Señas Mexicana con otros colaboradores, a través de talleres que promueven nuevas formas de comunicación.
Lo que comenzó como una lengua materna para Luis, se ha convertido en un puente que acerca a las personas, fortalece el trabajo en equipo y facilita la integración de nuevas generaciones de colaboradores con discapacidad auditiva que se suman al talento de Nissan.
Una iniciativa construida sobre oportunidades
La historia de Luis es una de muchas que forman parte del interés genuino de la Inclusión en Nissan, una iniciativa creada en el año 2017 para promover la integración de personas con discapacidad auditiva en distintas áreas operativas.
Desde su implementación, más de 20 colaboradores han formado parte de este esfuerzo, contribuyendo con sus conocimientos y capacidades en áreas estratégicas como Inspección de Calidad, Ensamble de Motores, así como Mantenimiento Pintura y Carrocerías: Andrea, Janeth, Ángel, Adrián, Irving y Antonio son colaboradores que se incorporaron recientemente a la planta de Aguascalientes A2, aportando su experiencia, dedicación y perspectivas únicas a equipos que contribuyen a la excelencia de fabricación.
< Antonio, Adrian y Andrea.
“Encontrar espacios donde podamos desarrollarnos y aportar nuestras habilidades y capacidades es algo invaluable. Me siento muy orgullosa y emocionada de formar parte de la empresa que ensambla los vehículos número uno de México.”, – Andrea Esqueda, Inspector de Calidad Pintura Sello, planta Aguascalientes A2. A medida que la iniciativa evolucionó, también lo hizo la comprensión de lo que la inclusión puede lograr.
Janeth, Angel, Irving >
En sus primeras etapas, los esfuerzos de Nissan se enfocaron en identificar entornos adecuados para garantizar una integración segura. Con el tiempo, el desempeño, la adaptabilidad y el compromiso de los participantes demostraron que su contribución iba mucho más allá de las expectativas iniciales. Su trabajo ayudó a derribar paradigmas y reafirmó una verdad sencilla: el talento no conoce barreras.
Más que comunicación, un compromiso compartido con la calidad
La evolución de esta iniciativa de Nissan no solo ha transformado la trayectoria de quienes participan en ella, sino también la de los equipos que trabajan a su lado.
Compañeros y líderes han encontrado nuevas formas de colaborar mediante herramientas visuales, el aprendizaje de la Lengua de Señas Mexicana y una cultura basada en el entendimiento mutuo y el respeto. Lo que comenzó como un esfuerzo de integración se ha convertido en un ejemplo de cómo la diversidad fortalece a los equipos e impulsa la excelencia operativa.
Porque en manufactura, la calidad no se define por la forma en que las personas se comunican. Se define por el compromiso que cada una aporta a su trabajo.
La calidad está presente en la inspección minuciosa de una pieza, en la precisión de un proceso de ensamblaje y en el orgullo de saber que cada vehículo llevará de forma segura a miles de personas en distintos países del mundo. Se construye con dedicación, experiencia, trabajo en equipo y atención al detalle. En ese sentido, todos hablan el mismo idioma.
Más allá del sonido
Cuando las personas encuentran un entorno donde pueden desarrollarse plenamente, el lenguaje deja de ser una barrera y se transforma en un puente. Un puente que los hace más cercanos, que genera oportunidades e impulsa a cada individuo a alcanzar su máximo potencial.
Porque más allá del sonido, más allá de las palabras y más allá de las diferencias, el talento y la calidad hablan el mismo idioma.
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